viernes, 6 de mayo de 2016

EL CAMALEON

EL CAMALEÓN

Había una vez un país pequeño y lejano llamado Ravelou el cual era una gran

selva y en el habitaban personas y animales y ambos se llevaban muy bien porque

entre ellos existía gran tolerancia, respeto, amor, compresión, amabilidad,

honestidad y solidaridad lo cual hacia que la relación entre ellos fuera la mejor y

también hacia que este país fuera totalmente diferente a los demás y aunque era

un país muy pequeño que no era conocido entre los grandes países era muy

envidiado por los grandes países.

En Ravelou todo transcurría con normalidad era un día como cualquier otro lleno

de trabajos por hacer porque aunque era un país muy pequeño también era muy

rico gracias a los recursos naturales con los que contaban esto les daba trabajo

diariamente el cual animales como personas realizaban con gran felicidad, había

un hombre encargado de supervisar todo el trabajo que se realizaba día a día este

hombre se llamaba Derek, pero también existía un animal que era muy importante

en este país ya que este era el que controlaba que la naturaleza y el hombre

siempre mantuviera su equilibrio, este animal era ya un anciano sabio lleno de

conocimientos que muchos años de cuidado y experiencia en Ravelou le habían

dado y este animal era un camaleón llamado Franck y aunque ya era un anciano

aun le gustaba jugar con los niños y hacer las mismas actividades que hacía de

joven como el camuflarse con los colores verdes de los grandes árboles y explorar

hasta el último rincón de la gran selva de Ravelou, Franck ya se había convertido

en un gran maestro para niños como también para animales y todos los días les

daba clases en medio de la gran selva en la cual les enseñaba por medio de sus

experiencias y también les enseñaba a como poder sobrevivir si en algún

momento su país era destruido.

En uno de sus paseos diarios el maestro Franck quiso recordar su juventud así

que decidió camuflarse con un gran y hermoso roble que llevaba años plantado en

la mitad de un gran bosque que con frecuencia le gustaba visitar ya que era algo

solo este bosque y muy tranquilo pero en esos momentos se interrumpió su

tranquilidad porque llego Dereck pero para sorpresa del maestro Franck, Dereck

llego con personas de los grandes países que querían explotar la naturaleza que

había en Ravelou, lastimosamente el maestro Franck había llegado tarde para

evitar que se abrieran las puertas de Ravelou y se cometiera esa tragedia.

Después de que ingresaran diferentes personas y animales a Ravelou empezó a

verse un gran desequilibrio ya que en busca de los grandes recursos naturales se

vieron afectados muchos animales que vivían allí, así que después de esto

hubieron varios animales que se quedaron huérfanos y varias personas que se

dejaron guiar por la curiosidad de saber cómo eran los grandes países así que se

fueron de Ravelou dejándolo completamente desprotegido al ver esto los

estudiantes del maestro Franck se preocuparon mucho porque su país estaba

muriendo con gran rapidez pero ellos no podían hacer nada ya que eran muchos

los que estaban destruyendo todo lo que había en Ravelou y ellos eran muy

pequeños y necesitaban ayuda para poder luchar para salvar su país así que

corrieron en búsqueda del maestro Franck para que les ayudara con todos sus

conocimientos y habilidades y así fue el maestro Franck con gran sabiduría fue y

hablo con los de los grandes países y después de un largo dialogo ellos

entendieron que el país del maestro Franck era igual de importante el de los

países grandes y se fueron los de los países grandes dejando en paz a Ravelou y

así los niños y animales entendieron que se podían solucionar las cosas con

dialogo y respeto, pero el maestro Franck tenía la gran responsabilidad de poner

todo en equilibrio de nuevo como colocando a cada niño y animal que había

perdido su familia en un nuevo hogar donde volviera a estar feliz como antes así

que construyo una gran casa donde vivían todos los niños y animales que habían

perdido su hogar allí él les daba clases y los cuidaba como sus propios hijos, les

daba todo lo que necesitaban como cariño, comprensión y amor así Ravelou fue

creciendo mucho ya que volvió a tener ese equilibrio y esa gran tolerancia,

respeto, amor, compresión, amabilidad, honestidad y solidaridad que

caracterizaba a Ravelou y así todos vivieron felices por siempre.

FIN.

Ivone Tocarruncho

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